Tabernas donde ves cafeterías, torres donde ves oficinas, bosques que respiran bajo los parques. Wanderlore reimagina tu ciudad real en un mundo de fantasía — y una IA es tu Dungeon Master. Solo se revela a quien camina.
Disponible para Android (Google Play) e iPhone (TestFlight)
Un mundo que se camina, no se toca
Wanderlore lee la geometría real de tu ciudad (OpenStreetMap) y la reimagina de forma determinista: mismo lugar, mismo mundo, siempre. Los parques se vuelven bosques; los edificios altos, torres; tu cafetería, una taberna.
El mapa empieza cubierto por una niebla de guerra que solo se disipa a tu paso. Caminar de verdad es la única forma de explorar.
El olor a pan recién hecho se escapa por la puerta entreabierta. La lluvia te ha seguido hasta aquí, paciente. Dentro, alguien ríe — una risa que ya has oído antes, aunque no recuerdas dónde.
Una IA es tu Dungeon Master
Cada lugar abre una escena narrada según la hora del día y el clima real. Eliges entre las acciones sugeridas o escribes lo que se te ocurra: no hay dos partidas iguales.
El DM recuerda personajes e hilos entre sesiones. Y hay una regla de oro: ninguna coordenada tuya sale jamás del teléfono — el DM solo conoce la fantasía, nunca tu ubicación real.
Progreso que te pertenece
Tala madera en los bosques, craftea armas y armadura, y guárdalo todo en tu refugio. Cruza a maleantes en combates por dados sencillos y legibles.
Cada escena vivida puede dejarte un pergamino — diez se convierten en un libro que mejora tus atributos para siempre.
+50 XP y 4 monedas
¡Subiste al nivel 3!
En pocas palabras
GPS + OpenStreetMap generan tu mundo de forma determinista y única.
La niebla se disipa solo donde pisas de verdad. El sofá no cuenta.
El DM escribe tu crónica y recuerda tu historia entre sesiones.
Tu ubicación nunca sale del móvil. El DM solo conoce la fantasía.
Cruza el umbral con nosotros
Wanderlore está en pruebas y buscamos betatesters que caminen su ciudad y nos cuenten qué encuentran. Déjanos tu correo y te damos de alta en la beta de tu dispositivo.
A quienes ya estáis probándolo: gracias. Sois quienes estáis dando forma a este mundo.